Parroquia la Inmaculada

Misioneros Redentoristas

El 25 de enero próximo, Domingo III Durante el Año, tendrá lugar la celebración del Domingo de la Palabra de Dios, bajo el lema tomado de la Carta de Sann Pablo a los Colosenses: “La palabra de Cristo habite en vosotros” (Col 3,16)


Lo que hemos recibido del Apóstol no es una mera invitación moral, sino la indicación de una forma nueva de existencia. Pablo no pide que la Palabra sea solo escuchada o estudiada: él quiere que ella “habite”, es decir, que tome residencia estable, plasme los pensamientos, oriente los deseos y haga creíble el testimonio de los discípulos. La Palabra de Cristo permanece como criterio seguro que unifica y vuelve fecunda la vida de la comunidad cristiana. 

La Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero de 2026 este año con el lema «Un solo espíritu, Una sola esperanza». El Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de Iglesias elaboran conjuntamente los materiales para ayudar a la reflexión y las celebraciones del Octavario. Este año, la Iglesia Apostólica Armenia ha sido la encargada de preparar los textos oracionales y de meditación de esta Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

Mensaje del papa Francisco para la Cuaresma 2025


La Santa Sede ha hecho público, hoy 25 de febrero, su mensaje para la Cuaresma 2025, titulado “Caminemos juntos en la esperanza”. Este tiempo litúrgico comenzará el próximo 5 de marzo, Miércoles de Ceniza.


El Papa reflexiona sobre el “caminar juntos”, planteando tres llamados a la conversión: como peregrinos, en la sinodalidad, y la esperanza.

Mensaje del papa Francisco para la Cuaresma 2025


La Santa Sede ha hecho público, hoy 25 de febrero, su mensaje para la Cuaresma 2025, titulado “Caminemos juntos en la esperanza”. Este tiempo litúrgico comenzará el próximo 5 de marzo, Miércoles de Ceniza.


El Papa reflexiona sobre el “caminar juntos”, planteando tres llamados a la conversión: como peregrinos, en la sinodalidad, y la esperanza.








Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Pues el cuerpo no lo forma un solo miembro, sino muchos […]. Y si un miembro sufre, todos sufren con él; si un miembro es honrado, todos se alegran con él. Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro. Pues en la Iglesia Dios puso en primer lugar a los apóstoles; en segundo lugar, a los profetas; en el tercero, a los maestros; después, los milagros; después el carisma de curaciones, la beneficencia, el gobierno, la diversidad de lenguas (Hch 12,13-14;26-28).

Día de la Iglesia Diocesana 2024


El domingo, 10 de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia Diocesana 2024 bajo el lema '¿Y si lo que buscas está dentro de ti?'.Un momento para invitar a buscar en tu interior para descubrir el plan que Dios tiene para ti. Porque todos queremos encontrar la felicidad en nuestra vida, pero a veces buscamos en el lugar equivocado. Responder a la “llamada” resulta transformador e invita a vivir con autenticidad, compromiso y plenitud.

El Día de la Iglesia Diocesana es una jornada de fiesta. Un día para celebrar lo que somos donde “recordamos y agradecemos nuestra pertenencia a una comunidad cristiana”. Y un Día para el agradecimiento y para tomar conciencia de que somos miembros de una gran familia. Lo que la Iglesia hace “es gracias al tiempo, las cualidades, la oración y el apoyo económico de todo el pueblo de Dios”.

Este domingo, colabora con tu parroquia, se parte de tu Diócesis. Haz que nuestra familia crezca.


Con esta Campaña, Manos Unidas quiere ponerse al lado de los llamados «descartados climáticos», aquellos que son más vulnerables a la variación y los efectos cambiantes del clima, pese a ser los que menos han contribuido a él.

Aquí estoy, Señor, hágase tu voluntad.

Se dice fácil, pero en las circunstancias concretas de la vida, no es tan sencillo y no siempre sabemos cuál es tu voluntad. Con tu gracia, nos abandonamos en tus brazos con absoluta confianza y te decimos: «No se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22,42).

¡Que se haga tu voluntad en mí, en nosotros!

¡Que te bendigan, Señor, los que escuchan tus susurros, y se ponen en camino sin miedo a la noche fría o al calor!

Que te bendigan, Señor, junto a los descartados de este mundo que apenas oyen tu voz, recobran la esperanza de un «nosotros» fraterno.

Padre santo, como barro en tus manos, transfórmanos en vasijas nuevas, para reconfortar y humanizar, en tu Nombre, el mundo roto y convulso en el que vivimos y nos movemos.

¡Acrecienta en nosotros la pasión compartida, a la escucha de tu voz! Te ofrecemos nuestra pequeñez para que hagas de nosotros artesanos de justicia y paz.

Que tu Espíritu nos transforme en signos de tu voluntad encarnada.

290 aniversario de la Congregación Redentorista

El 9 de noviembre de 1732, en su amada Scala, San Alfonso de Ligorio fundó la Congregación del Santísimo Redentor para seguir el ejemplo de nuestro Salvador Jesucristo que anuncia la Buena Nueva a los pobres. Tenía 36 años. Su vida se convirtió en una vida de misión y servicio a los más abandonados. El Papa Benedicto XIV aprobó la Congregación el 25 de febrero de 1749.


Aquí el mensaje del P. Michael Brehl, C.Ss.R., Superior General, con motivo del Día de la Vocación Misionera Redentorista y el Día de la Fundación.


Alfonso, con sus compañeros, entre los que destacó San Gerardo Majella, se esforzó por acudir en auxilio de las necesidades espirituales, en ese momento, de los pobres de los barrios. Este último trató de ayudar, sobre todo mediante misiones, ejercicios espirituales y renovaciones, a la manera de San Pablo (Hch 15,36). – Así se describen los orígenes de la Congregación en el prefacio histórico de las Constituciones y en los Estatutos de los Redentoristas.


Los Misioneros Redentoristas continúan el carisma de Alfonso en la Iglesia y en la sociedad. “Los redentoristas son apóstoles de fe robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido. No presumen de sí y practican la oración constante. Como hombres apostólicos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la sencillez evangélica de su vida y de su palabra, y por la abnegación de sí mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de llevar a todos la redención copiosa de Cristo.” (Const. n.20)


Los redentoristas viven en comunidades misioneras acogedoras y orantes, como María de Nazaret. A través de las misiones, los retiros, la pastoral parroquial, los apostolados ecuménicos, el ministerio de la reconciliación y la enseñanza de la teología moral, proclaman el amor de Dios nuestro Padre que en Jesús “habitó entre nosotros” para convertirse en misericordia profunda y Palabra de vida que nutre el corazón del hombre y da sentido a la vida para vivirla al máximo en libertad y solidaridad con los demás. Como Alfonso, los Redentoristas hacen una opción por los pobres, afirmando su dignidad y grandeza ante Dios y creyendo que la Buena Nueva de Nuestro Señor está destinada de manera especial a ellos.


Hoy en día hay cerca de 4.800 redentoristas, 64 obispos, más de 3.600 sacerdotes y unos 330 hermanos. Trabajan en 82 países de los 5 continentes, ayudados por muchos hombres y mujeres que colaboran en su misión y forman la Familia Redentorista. “Nuestra Señora del Perpetuo Socorro” es el icono misionero de la Congregación.


Además de Sant’Alfonso de Liguori, se han canonizado otros tres redentoristas: San Gerardo Majella, San Clemente Hofbauer y San Giovanni Neumann. Quince Redentoristas han sido beatificados: Gennaro Sarnelli, Peter Donders, Gaspar Stanggassinger, Francesco Saverio Seelos, Domenico Methododio Trčka, Vasyl Velychkovskyi, Zynoviy Kovalyk, Mykolay Charnetskyi, Ivan Ziatyk, Javier Gorosterratiño Olartezo, Ciriaco. La Congregación Vaticana ha reconocido a varios cohermanos como servidores de Dios con vistas a una futura beatificación.


Scala News



La alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de Jesús